Los 7 pecados capitales de los bancos

Reducir el tamaño de los bancos

Contrariamente a lo que a priori se pueda pensar, el gran tamaño no constituye una garantía de eficacia en el sector bancario. Concretamente, la experiencia reciente demuestra la necesidad de terminar con la existencia de instituciones financieras “demasiado grandes para quebrar”, que fuerzan a los Estados a ayudarlas cuando tienen dificultades. Para alcanzar este objetivo pueden contemplarse varias alternativas:

 

Desmantelar los bancos sistémicos

Tal como bien ha puesto de relieve Mervyn King, antiguo gobernador del Banco de Inglaterra, “los bancos demasiado grandes para quebrar son demasiado importantes para existir”.
Para los Verdes europeos es pues crucial proceder al desmantelamiento puro y simple de las instituciones financieras de importancia sistémicaInstituciones financieras de importancia sistémica (“SIFIs” en inglés)
Instituciones cuya quiebra eventual tendría consecuencias significativas en el sistema financiero y en la economía real, particularmente debido a su tamaño, su complejidad y su interdependencia (con otras instituciones financieras).
, obligándolas a vender una parte de sus activosActivo
Inversión (material o inmaterial) orientada a la obtención de un beneficio. De manera general, los activos de un banco son los préstamos  [...]
para que recobren un tamaño más modesto. ¿Cuál sería por tanto el umbral crítico que no habría que sobrepasar? Según numerosos trabajos de investigación, el tamaño óptimo estimado de un banco se situaría por debajo de 100 mil millones de dólares (78 mil millones de euros). Como comparación, el total del activoActivo
Inversión (material o inmaterial) orientada a la obtención de un beneficio. De manera general, los activos de un banco son los préstamos  [...]
de BNP Paribas y de Deutsche Bank en 2011 era respectivamente de 2,164 billones de euros y 1,965 billones de euros.
El desmantelamiento de los bancos sistémicosInstituciones financieras de importancia sistémica (“SIFIs” en inglés)
Instituciones cuya quiebra eventual tendría consecuencias significativas en el sistema financiero y en la economía real, particularmente debido a su tamaño, su complejidad y su interdependencia (con otras instituciones financieras).
no constituye una medida irrealista ya que, desde 2009, la Comisión Europea obliga a las instituciones financieras que han obtenido ayudas estatales durante la crisis a vender una parte de sus actividades. Por ejemplo, se ha obligado al grupo neerlandés ING a abandonar sus actividades de seguros y de gestión de inversiones como contrapartida a los fondos públicos recibidos.

Aplicar sobreargas en fondos propios

Una posible segunda medida consiste en imponer fondos propiosFondos propios (o capital propio)
Designan el capital que un banco no tiene que pedir prestado, y que por tanto no tendrá que pagar. Estos fondos provienen de accionistas, que  [...]
adicionales a los bancos de importancia sistémicaInstituciones financieras de importancia sistémica (“SIFIs” en inglés)
Instituciones cuya quiebra eventual tendría consecuencias significativas en el sistema financiero y en la economía real, particularmente debido a su tamaño, su complejidad y su interdependencia (con otras instituciones financieras).
. Esta disposición no permitiría sin embargo poner fin a su existencia, ni por tanto a los efectos perversos asociados. Debería pues considerarse sólo como una medida temporal antes de la adopción a más largo plazo de disposiciones orientadas a reducir la naturaleza sistémica de los bancos, como la aplicación de planes de restructuración o la introducción de una separación de las actividades bancarias [ver Perversión].